2019 · 06 · 24

Alian Al-Jidd, pequeño gran héroe del fútbol palestino

Los que saben de fútbol suelen comentar que los “grandes” salen de las canchas chicas. ¿En qué gran jugador se convertirá el pequeño palestino Alian Al-Jidd, de 6 años? Posiblemente ya se ganó el salón de la fama.

Fotos Agencia EFE

Estas fotos que lo muestran entrenando con su equipo en el estadio de Deir-al-Balah, en Franja de Gaza, recorrieron el mundo. El equipo se llama The Crutches (Los Muletas) y está formado por apasionados del fútbol que perdieron sus piernas a causa de los bombardeos del Estado de Israel.

La mayoría sufrieron esas mutilaciones en la última operación israelí de gran escala, “Escudo Protector”, que se cobró la vida de más de dos mil palestinos, entre ellos 32 atletas de diversas disciplinas. En esa misma ofensiva un misil cerraría, también, los ojos del mejor medio campista de la selección palestina, Ahed Zaqout.

El escenario en Franja de Gaza para los deportistas es de los más adversos del mundo. Hacinamiento insoportable, los edificios derrumbados, las calles amarillentas de la arena sin asfaltar por lo que la movilidad es muy complicada para ir a entrenar. Además están los pasos bloqueados por puestos de control con soldados israelíes que revisan a la población, donde se los suele ver tironeando de los pelos o incluso dispararles a quemaropa a mujeres y hombres que se resisten al toque de queda permanente.

Se ven los misiles silbando que sobrevuelan el cielo palestino con dirección a escuelas y hospitales. Mientras aparecen fotografías de los pibitos con resorteras luchando contra tanques de guerra de última tecnología. Toda un escena compleja en la Franja de Gaza, donde cuentan ellos la odisea que emprenden día a día para conseguir medicamentos, asistencia médica o alimentos; la misma odisea es para llegar al potrero a patear al arco.

Estas son imágenes que muestran otro acto de resistencia plena de los palestinos. Dedicando el tiempo y esfuerzo a entrenar, a superarse en cuerpo y mente, a disfrutar una de las disciplinas más populares del mundo. Estos titanes se dedican a romper los límites del ser humano, más allá de que el Estado de Israel ponga sistemáticamente trabas al desarrollo humano de Palestina.

No hay bloqueo de soldados israelíes que impida a los equipos reunirse. No hay detenciones en la fronteras o reglamentos internacionales que les impida ponerse los botines. Ni siquiera los sistemáticos bombardeos a los estadios de Gaza y Cisjordania impiden que se desarrollen los torneos de fútbol. A pesar de toda esa adversidad apabullante, los palestinos mantienen una gran pasión por ver la pelota rompiendo el arco.

Y si la situación parece complicada, lo es más para los equipos femeninos que están rodeados, además del ejército infernal de Israel, por países que no permiten a las mujeres jugar al fútbol como Arabia Saudita o Kuwait. Dicen que las pibas palestinas la rompen desde que formaron su selección en 2008 y han ganado varios torneos.

Ahed Tamimi, la joven que fue presa por abofetear a un soldado, cuenta que “los niños en Palestina no pueden tener ilusiones y sueños normales” y que, si no estuvieran bajo las condiciones de ocupación, el suyo hubiese sido ser futbolista profesional.

¿Cuántos sueños de esos niños, pibas y jóvenes palestinos que lloran de alegría cuando escuchan el nombre de Maradona habrá enterrado la ocupación del Estado de Israel?

Pero volviendo a nuestro héroe, ¿a qué hora se levantará mañana el pequeño Al Jidd para entrenar? ¿Su escuela seguirá en pie? ¿La canchita tendrá el pastito cortado para pelotear y ponerle toda la garra?

Al Jidd mira la cámara fotográfica con una sonrisa que nos deja un mensaje profundo, un golpe a las emociones para quien no lo atrape: que a pesar de todo, seremos libres.

Fuente: Salvador Soler, La Izquierda Diario