2019 · 04 · 17

Diseñadoras palestinas, hípsters y feministas

El diseño en Palestina tiene nombre de mujer. Creadoras que reinterpretan la tradición textil de la zona, la sofistican e incluso la politizan. Bienllegadas las patronas de sus patrones.

Establecimiento de moda palestina. Mayadas Boutique

Es posible que cuando uno piense en moda palestina lo primero que se le venga a la cabeza sea la kufiya, el pañuelo blanco y negro que popularizó Yasser Arafat y que años más tarde se convirtió en un símbolo de moda gracias a la tendencia hobo, que toma la insurrección y la indigencia como fuente de inspiración.

Pero la realidad es que, a lo largo de la historia, en esta región se cuentan innumerables estilos de bordados que adornan todo tipo de prendas y que marcan la riqueza de una historia textil de muchos años atrás. Por poner una fecha cabe mencionar que existen incluso patrones que datan del 1200 antes de Cristo.

En los últimos años han aflorado numerosas firmas detrás de las cuales hay mujeres, artesanía y la voluntad de preservar un patrimonio cultural dotándolo de un punto moda. Todo esto cobra una dimensión internacional que llega hasta los EEUU, recordemos el ejemplo de Rashida Tlaib, una abogada de origen palestino, prestando juramento ante el Congreso vestida con un Thobe –vestido típico cisjordano-.

Mujeres y la tradición del bordado

El bordado palestino es una rica tradición que ha sido transmitida de madres a hijas a través de las generaciones. Los diseños varían de pueblo en pueblo y las principales técnicas son el punto de cruz y la puntada Tahiri.

A pesar de que la comercialización del arte textil palestino se ven ensombrecida por la ocupación israelí y por el asedio de Gaza, la que en su día fue una meca textil, esta práctica no muere, y también aquí evoluciona hacia prendas que mezclan tradición y modernidad.

Bordado 4.0

Natalie Tahhan es una marca de ropa diseñada y producida íntegramente en Jerusalén que ofrece ropa de mujer de alta gama. Su prenda estrella es la capa, confeccionada en seda y cosida a mano. Su última colección Prints of Palestine, es la más significativa hasta la fecha y en ella, la diseñadora traslada el bordado palestino a su versión digital, recreando los estilos tradicionales del pasado en estampados conceptuales únicos.

Natalie Tahhan

De la auténtica y legendaria kufiya que se puede adquirir la fábrica Hirbawi de Hebrón, la única que existe en Palestina, pasamos a la kufiya evolucionada, que podemos encontrar un negocio en Haifa, ciudad árabe-israelí. Mayada’s es el nombre de esta boutique en la que, además de prendas con inspiraciones varias, encontramos al pañuelo palestino reinventado y con funciones bien distintas a la original.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

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Tierra Santa, y Cosmopolita

Volviendo hacia el interior y ya en Ramallah, considerada la ciudad más moderna y cosmopolita de Cisjordania, nos encontramos con Living Cultures, un showroom que dirige Berni Shawa, una emprendedora que promueve diseño, arte y cultura, especialmente impulsando aquellas propuestas que transmiten un patrimonio tradicional con un enfoque contemporáneo. La modista de sus colecciones textiles es Taline Mardirossian, una diseñadora vanguardista que trabaja en estrecha colaboración con un grupo de talentosas bordadoras palestinas. Juntas sacan adelante laboriosas prendas exclusivas y que requieren a veces más de sesenta horas de trabajo manual.

Colección taline mardirossian

Otras marcas y diseñadores que podemos encontrar en esta plataforma: Turabi y Ruba Design, modernas ceramistas palestinas, la exquisita joyería entre dos mundos de Oriente Occidente, o los productos de hogar y oficina de Soukologie, una marca que también combina lo folclórico y lo mundano.

Sostenibilidad y feminismo

Por último, cabe mencionar lo hípster y lo ecológico que también existe en este lado del mundo, en marcas como la emergente BABYFIST, un sello made in Palestina que nace con el propósito de crear un impacto positivo en la comunidad y sacar a luz los problemas de género que afectan a las mujeres y hombres árabes de todo el mundo. Babyfist es más que un negocio de prendas básicas en denim, y algodón orgánico con eslóganes feministas como el #NotYourHabibi. Es todo un movimiento de empoderamiento de la mujer al punto de que un 10% del total de sus ventas es destinado a una campaña de educación menstrual.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

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Así que sí, podemos afirmar que en Palestina se respira mucho más que tragedia, y que en esta parte del mundo los turistas se pueden comprar mucho más que souvenirs. Lo único que se precisa para un shopping aquí es peculio y una maleta vacía. Así que, si se supera el interrogatorio acerca de los motivos de la visita a Cisjordania a la entrada por el aeropuerto de Ben Gurion –en el hipotético caso de que se intente llegar desde Israel-, no hay más obstáculos para el fashion.

Fuente: Miriam Blanco, Mujerhoy.com